Poesía

UN BOSQUE SE ABRE EN LA MEMORIA

  UN BOSQUE SE ABRE EN LA MEMORIA Un bosque se abre en la memoria y el olor a resina es útil al corazón. Vi las esferas del sudor y los insectos en la dulzura; luego, el crepúsculo en sus ojos; después, el cardo hirviendo ante el centeno y la …

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EL VIGILANTE DE LA NIEVE

  EL VIGILANTE DE LA NIEVE El vigilante fue herido por su madre; Describió con sus manos la forma de la tristeza y acarició cabellos que ya no amaba. Todas las causas se aniquilaban en sus ojos.

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Busco tu piel inconfesable

Busco tu piel inconfesable, tu piel ungida por la tristeza de las serpientes; distingo tus asuntos invisibles, el rastro frío del corazón. Hubiera visto tu cinta ensangrentada, tu llanto entre cristales y no tu llaga amarilla, pero mi sueño vive debajo de tus párpados.

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Vigilaba la serenidad adherida a las sombras

Vigilaba la serenidad adherida a las sombras, los círculos donde se depositan flores abrasadas, la inclinación de los sarmientos. Algunas tardes, su mano incomprensible nos conducía al lugar sin nombre, a la melancolía de las herramientas abandonadas. Cada mañana ponía en los arroyos acero y lágrimas y adiestraba a los …

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Cada mañana ponía en los arroyos acero

Cada mañana ponía en los arroyos acero y lágrimas y adiestraba a los pájaros en la canción de la ira: el arroyo claro para la hija dulcemente imbécil; el agua azul para la mujer sin esperanza, la que olía a vértigo y a luz, sola en el albañal entre banderas …

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